El crimen contra Berta Cáceres
El Grupo Asesor Internacional de Personas Expertas (GAIPE) llegó a Honduras el 4 de Noviembre del 2016 a petición de la familia de Berta Cáceres Flores, del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) de Gustavo Castro Soto y de numerosas organizaciones nacionales e internacionales, para dar seguimiento a la investigación adoptada por el Estado de Honduras tras el crimen de Berta Cáceres. El pedido de una investigación independiente, imparcial, multicultural y con perspectiva de género, nace de una necesidad imperiosa de esclarecer la verdad en torno a los hechos ocurridos la noche del 2 de marzo de 2016, y así garantizar el derecho a la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición para las víctimas, las personas del COPINH y el pueblo hondureño.
El equipo integrado por Liliana Uribe (Colombia), Miguel Ángel Urbina (Guatemala); Roxanna Altholz (Estados Unidos); Daniel R. Saxon (Holanda/Estados Unidos); y Jorge Molano (Colombia) logró dilucidar los patrones y el modus operandi de la estructura criminal que ha perpetrado ataques sistemáticos contra integrantes del COPINH, incluida Berta Cáceres, a través del análisis de las comunicaciones que mantuvieron tanto los directivos y dueños de la empresa DESA, la familia Atala Zablah, con David Castillo Mejía, quien dirigió el plan implementado para asesinar a la lideresa.
Los registros telefónicos demuestran que el plan se inició en noviembre del 2015 y permite asegurar que hubo un intento de asesinato durante los días 5 y 6 de febrero del 2016, en coordinación con Douglas Bustillo, ex jefe de Seguridad de DESA. El GAIPE, durante el transcurso del 2017, pudo registrar 122 agresiones en contra de integrantes del COPINH, de los cuales 36 fueron directamente en contra de Berta Cáceres, ejecutados entre abril de 2013 y febrero de 2016, siendo especialmente, amenazas, hostigamientos, judicializaciones y ataques a su integridad y libertad personal, hechos que antecedieron al crimen.
En octubre del mismo año se realiza una conferencia de prensa en donde se insta al Estado de Honduras a diligenciar las investigaciones dirigidas hacia los altos mandos de la empresa, los autores intelectuales y financiadores del Proyecto Hidroeléctrico Agua Zarca, al dar a conocer a través del Informe Represa de violencia: el plan que asesinó a Berta Cáceres, las vinculaciones que la extracción telefónica, ya en manos del Ministerio Público, devela a partir de las comunicaciones entre los directivos de DESA.
Más de cuarenta mil páginas de registros telefónicos, así como de chats, mensajes de texto, GPS y correos incautados por el Ministerio Público desde los teléfonos celulares de los involucrados, dan cuenta del vínculo entre la familia Atala y sus empleados, parte de la Junta Directiva de DESA, funcionarios estatales y no estatales de alto nivel en la persecución, criminalización, ataques y asesinato de Berta Cáceres.
Las pruebas evidenciadas por el GAIPE con las que cuenta el Ministerio Público es prueba suficiente para identificar y enjuiciar a la autoría intelectual del asesinato. En la sentencia emitida en diciembre del 2019 en el juicio contra la autoría material, se ratificó que el crimen fue llevado a cabo con el “conocimiento y consentimiento” de los altos mandos de DESA.
Douglas Bustillo, ex jefe de Seguridad de DESA ya sentenciado como responsable del crimen, mantuvo comunicación con David Castillo, presidente de la Junta Directiva, tanto en el intento de asesinato, como en los días previos y posteriores al mismo; a su vez, envió imágenes de Berta Cáceres y de los lugares que ella frecuentaba a Henry Hernández; las antenas telefónicas evidencian que Douglas Bustillo se reunió en San Pedro Sula con Henry Hernández al dia siguiente de los hechos ocurridos en La Esperanza, y posteriormente, se reunió con David Castillo en Tegucigalpa, cerca de las inmediaciones de la empresa DESA.
Si bien el 2 de marzo del 2018 fue capturado Roberto David Castilo Mejía por su vinculación como coautor del crimen, el contenido de la información telefónica involucra también a la autoría intelectual, José Eduardo, Pedro, Jacobo Atala Zablah y al Gerente financiero de DESA Daniel Atala Midence. Contra este último, el equipo legal que representa a la familia de Berta Cáceres y al COPINH ha elevado dos solicitudes de Requerimiento Fiscal ante el Ministerio Público sin obtener respuesta.
En los anexos del informe GAIPE, se adjuntan las conversaciones claves que dan cuenta de la conformación de una asociación ilícita, los hechos delictivos y actos criminales que antecedieron al asesinato de Berta Cáceres, tanto en la conformación de la empresa como en la conspiración para imponer de manera violenta el Proyecto Agua Zarca. La información publicada consta como prueba de una serie de hechos sistemáticos que buscaron neutralizar las acciones de Berta Cáceres y COPINH por su oposición al Proyecto Hidroeléctrico.
Las conversaciones reflejan abiertamente el tráfico de influencias en favor de DESA, el pago de boletos de avión a funcionarios de la SERNA para representar supuestamente al Estado de Honduras, con el propósito de defender la figura de la empresa ante la CIDH, el aprovechamiento de su poder político y económico para influenciar jueces y fiscales, para lograr persecución contra personas del COPINH y contra Berta, el pago a abogados para liberar a sicarios que tenían por encargo asesinarla. En el Grupo de whatsapp llamado “Seguridad PHAZ” se evidencia cómo pagaban a policías para lograr que les acompañen en actos ilícitos contra el COPINH cuando se movilizaba en contra de la represa, e incluso el pago a medios de comunicación para difamar a Berta Cáceres y a COPINH creando campañas de estigmatización, racismo e injurias.
A pesar de las pruebas que el Ministerio Público tiene desde el 2016, que esclarecen la financiación de una serie de actos que culminan con el asesinato, al día de hoy, los hallazgos del informe del GAIPE no han sido tomados en cuenta para diligenciar otros procesos investigativos, ni para tomar acciones legales en contra de los implicados. Las comunidades del COPINH siguen amenazadas y a la familia de Berta Cáceres se le siguen vulnerando sus derechos como víctimas de este crimen. El GAIPE afirmó que mientras los autores intelectuales no sean investigados ni juzgados y la concesión del Río Gualcarque siga vigente, no habrá justicia integral ni reparación en este crimen.
(CAPTURADO EN TEGUCIGALPA, EL 2 DE MAYO DEL 2016).

El Mayor Mariano Díaz Chávez fue el oficial de inteligencia de las fuerzas especiales hondureñas involucrado en la puesta en marcha del plan para asesinar a Berta Cáceres. En los momentos del asesinato estaba bajo una investigación criminal por secuestro y tráfico de drogas. En diciembre de 2007, él y otros cuatro entrenadores en el curso de entrenamiento élite TESON del ejército hondureño sacaron armas de la armería oficial, incluidas armas antitanque ligeras. Estas armas fueron encontradas en dos campamentos de los Zetas en México y con narcotraficantes en las Islas San Andrés en Colombia. Las armas fueron rastreadas como parte de un lote de armas que había sido proveído al ejército hondureño por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos las cuales terminaron en las manos del Mayor Díaz y sus colegas. Después de una investigación de la Agencia de Inteligencia de Defensa de Información Clasificada, un teniente que nunca estuvo directamente a cargo de las armas fue condenado por el robo. La condena fue revocada más adelante en la apelación. El Mayor Díaz conoció a Douglas Bustillo a lo largo de sus carreras en el ejército, asistieron juntos al entrenamiento básico en 1992. El Mayor Díaz fue jefe de personal en el infame 15° Batallón en la región del Bajo Aguán en 2012 mientras se realizaban una serie de capacitaciones allí por el Comando Sur de Operaciones Especiales de los Estados Unidos. Poco después, el ejército hondureño se embarcó en la creación de ocho nuevos batallones, formando una nueva fuerza militar con funciones de policía civil, la Policía Militar para el Orden Público – PMOP. Con la poca información que se ha puesto a disposición de la prensa sobre los comandantes e instructores de la PMOP, parece que la mayoría participó en el entrenamiento SOCSOUTH del 15° batallón. En el momento de la captura del Mayor Díaz por el asesinato de Berta, era instructor de la PMOP, y también asistía a un curso que es requisito previo para el ascenso al rango de coronel.

(CAPTURADO 2 DE MAYO DE 2016)
Es el gerente del área social, ambiental y de comunicaciones de DESA, encargado de la infiltración y des-estructuración comunitaria en Río Blanco. Sergio Rodríguez trabajó estrechamente con demás imputados y empleados de DESA para desarrollar actividades monitoreo de las actividades de Berta Cáceres y demás líderes de COPINH, mediante el pago de personas de las comunidades para infiltrar las actividades organizadas del COPINH con el fin de realizar acciones en su contra. Sergio Rodríguez participó de la empresa de consultoría de ingeniería ambiental y fue autor de evaluaciones de impacto social y ambiental para el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial. En su accionar como empleado de DESA brindaba la información y cooperación necesaria para la vigilancia de Berta Cáceres. Es además gerente General de la Empresa ECOLOGÍA Y SERVICIOS S.A. – ECOSERVISA.

(CAPTURADO 12 DE ENERO DE 2017 EN TAMAULIPAS MÉXICO)
Hernández fue recluta del 15° Batallón, bajo el mando del Mayor Mariano Díaz, en ese entonces, capitán. Cuando el Mayor Díaz fue transferido a Tegucigalpa para dirigir la unidad de inteligencia de las Fuerzas Especiales en 2013, Henrry Hernández fue a trabajar para las fuerzas de seguridad privadas de la corporación de aceite de palma DINANT. En ese entonces, las fuerzas de seguridad de DINANT fueron ampliamente acusadas de participar en una campaña de asesinatos selectivos de líderes cooperativistas que afirmaban que DINANT había utilizado el fraude, la corrupción y la violencia para apoderarse de sus tierras. También hubo informes generalizados de que las fuerzas de seguridad privadas de DINANT estaban estrechamente conectadas con los militares en el 15° Batallón, y que los soldados y los agentes de seguridad privados se entrenaban juntos, incluso poniéndose los uniformes uno del otro para diferentes operaciones. Al salir de la empresa DINANT Hernández pasó a trabajar en la empresa de seguridad privada PCI encargada de la seguridad de Walmart en La Ceiba, donde trabajar bajo el mando de Douglas Bustillo. Junto a este último realizó varios operativos para la planificación del ataque del 2 de marzo de 2016, los cuales incluyeron el reconocimiento de la casa de Berta Cáceres. Además, seleccionó y dirigió el grupo de sicarios que participaron del asesinato.
(CAPTURADO EN TEGUCIGALPA, EL 2 DE MAYO DEL 2016).
Cumplió el rol de jefe de Seguridad de DESA hasta Octubre del 2015. Militar, con estudios en Estados Unidos en la Escuela de las Américas, coordinó con David Castillo entre 2015 y 2016 en calidad de ex empleado de DESA, y con las fuerzas de seguridad estatales y grupos paramilitares para realizar vigilancia, seguimiento, infiltración, ataques y detenciones a miembros del COPINH. Dirigió el ataque frustrado de intento de asesinato contra Berta Cáceres el 5 y 6 de febrero de 2016. De igual manera planeó, supervisó y dirigió en tiempo real el operativo del 2 de marzo del 2016 en el cual asesinaron a Berta Cáceres y atentaron contra la vida de Gustavo Castro. Acosó e intimidó a Berta Cáceres por su oposición al Proyecto Hidroeléctrico Agua Zarca.

Secretario de la empresa DESA y exministro de gobernación y justicia del Gobierno de Honduras. Fue parte de la Junta Directiva de Desa y del grupo de comunicaciones llamado “Seguridad PHAZ” en donde se planificaron y autorizaron los ataques sistemáticos contra el COPINH y Berta que culminaron con su asesinato.

Asesora legal de DESA y procesada en el Caso Fraude sobre el Gualcarque.
Fue además asesora legal de la Gerencia General y Junta Directiva de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) hasta el 2008, en donde deja su rol de Asistente Técnico de la gerencia general en la ENEE a David Castillo. Fue Secretaria administrativa en PEMSA (Potencia y Energía Mesoamérica.SA) empresa creada en Panamá en sociedad con David Castillo, que invirtió con un capital inicial en DESA, después de ambos haber sido parte de la ENEE y presenciar las reuniones de aprobación de licencias ambientales para proyectos de generación de energía. Pasó a ser la representante legal de la empresa DESA.
Fue presidenta de la Junta Directa de la Asociación Hondureña de Productores de Energía Renovable (AHPER) y Presidente del Comité de Energía del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) periodo (2013-2014)
Existen comunicaciones entre Daniel Atala y Carolina Castillo en las que se demuestra la coordinación para girar requerimiento fiscal contra Berta Cáceres, en el momento en donde sostenía una lucha clave en oposición del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca.
Actualmente imputada en el Caso del Fraude sobre el Gualcarque por los delitos de abuso de autoridad y fraude.

Español, reconocido asesor de comunicación corporativa, ha realizado diseño e implantación estratégica de mercado para reconocidas corporaciones internacionales. Fue asesor de comunicación de la empresa DESA, especializado en Manejo de Crisis y Percepción Pública, hizo parte del Grupo de Whatsapp de Seguridad PHAZ en donde asesoraba las comunicaciones externas de la empresa DESA en relación al Proyecto Hidroeléctrico y la lucha por los derechos del pueblo Lenca por parte de COPINH. Una de las laborales fundamentales que cumplió como asesor de comunicación fue fomentar la criminalización del COPINH en los medios de comunicación corporativos por su lucha en defensa del río Gualcarque.

García Mejía fue denunciado en reiteradas ocasiones como un sicario contratado por la empresa DESA para asesinar a Berta Cáceres y líderes comunitarios en oposición al PHAZ. David Castillo lo identifica como “nuestra mejor seguridad en el sitio de presa” en conversaciones con Sergio Rodríguez (ver anexo).
En diciembre de 2015 Olvin García tenía dispuesto asesinar a Berta Cáceres y a líderes de la comunidad bajo orden de la empresa DESA. Sin embargo, el plan fue frustrado debido a su captura el 27 de diciembre de 2015 por el delito de portación ilegal de armas. Cuando, además, tenía pendiente una orden de captura por el asesinato de Bernardo Pérez.
En tan solo 4 días salió en libertad gracias a las labores de David Castillo, Daniel Atala Midence, Sergio Rodríguez y Jorge Ávila, ejecutivos y empleados de la empresa DESA, quienes “trabajaron” testigos, influenciaron al Ministerio Público de La Esperanza y pagaron, por lo menos, la fianza y representación legal de una persona de la cual se han tratado de desvincular.
García Mejía fue liberado en tan solo 4 días por 2 delitos graves con el favor del sistema de justicia hondureño y el dinero de la empresa DESA, sin embargo, nuestros compañeros presos políticos cumplen a la fecha año y medio de prisión injusta.
Olvin García Mejía estuvo involucrado en múltiples crímenes violentos contra la comunidad de Río Blanco, incluyendo asesinatos. A pesar de las múltiples denuncias, nunca fue sancionado por las autoridades.

Hermano del sicario Olvin Mejía, junto a Guillermo MacBeath y Natividad Díaz, todos empleados de DESA, coordinaron para que liderar a un grupo de atacantes contra el COPINH, las mismas personas que en abril de 2016 atacaron a comunidades y organizaciones internacionales en San Francisco de Ojera cuando Berta Cáceres lideraba una manifestación en contra del Proyecto Hidroeléctrco.
Ambas personas, Natividad y Héctor, son reconocidos públicamente como promotores del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca, y han acompañado en foros públicos a la señora Elsia Paz, Presidente de la Asociación Hondureña de Energía Renovable (AHER) Quien a su vez ha realizado comentarios racistas contra el pueblo Lenca y fue denunciada por el COPINH por estas declaraciones denigratorias y despectivas.

Jefe de Seguridad de DESA a partir de Junio del 2015, toma el rol que tuvo Douglas Bustillo cuando éste pasa a trabajar para DESA de manera informal. Coordina con fuerzas de seguridad del Estado en el sitio donde se quiso imponer el Proyecto hidroeléctrico Agua Zarca sobre territorio Lenca para controlar y neutralizar las acciones de Berta y el COPINH. Mantiene informada a la familia Atala Zablah a través del “Grupo de Seguridad PHAZ” y lleva a cabo operativos de vigilancia en el sitio. Cumplía con dar información sobre nombres y movimientos de miembros y miembras de COPINH, para complementar la información que Sergio Rodríguez y Douglas Bustillo obtenían a través del pago a informantes.

Presidente del Banco BAC Credomatic y Vice presidente de la Junta directiva de DESA. Fue parte de la Junta Directiva de Desa y del grupo de comunicaciones llamado “Seguridad PHAZ” en donde se planificaron y autorizaron los ataques sistemáticos contra el COPINH y Berta que culminaron con su asesinato.

Pedro Atala es el Trigésimo tercero (33º) presidente del Club Deportivo Motagua. Fue parte de la Junta Directiva de Desa y del grupo de comunicaciones llamado “Seguridad PHAZ” en donde se planificaron, y autorizaron los ataques sistemáticos contra el COPINH y Berta que culminaron con su asesinato.

José Eduardo Atala es presidente de la Cámara de Comercio Hondureño-Americana y vicepresidente de la Asociación de Cámaras de Comercio Americanas en Latinoamérica. Hasta 2004 fue uno de los principales accionistas del Banco Mercantil (BAMER) de Honduras, uno de los bancos privados más importantes del país, que luego fue absorbido por (BAC) Canco de américa Central, en el cual la familia Atala aún posee acciones significativas. Además, fue director por Honduras del banco regional Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) Fue parte de la Junta Directiva de Desa y del grupo de comunicaciones llamado “Seguridad PHAZ” en donde se planificaron y autorizaron los ataques sistemáticos contra el COPINH y Berta que culminaron con su asesinato.