HONDURAS / APAGAN “ZOOM” A DANIEL ATALA Y LO LLEVAN A TRIBUNAL DEL JUICIO BERTA

“#JusticiaParaBerta. Si el Tribunal accede o no a la declaración de Daniel Atala (foto) en este momento es irrelevante, pues ya es un gran logro político, jurídico y social que Daniel A. invoque que no puede ‘declarar contra sí mismo’ y que el @MP_Honduras reconozca que es investigado”, escribió ayer tarde el exdirector de C-Libre e integrante del Bufete Justicia para los Pueblos, Edy Tábora.

Aunque el Ministerio Público admitió ayer que se investiga a Daniel Atala, el abogado Tábora, reprocha que esa institución, por ley la acusadora en Honduras, desde hace tres años tiene las pruebas que demostrarían el asesinato de Berta Cáceres y no ha presentado acusaciones formales.

Redacción Central / EL LIBERTADOR

Tegucigalpa. El empresario Daniel Atala Midence entró apresurado ayer a las 5:00 de la tarde a la Corte Suprema de la capital hondureña. Llegó tarde a la justicia, estaba citado tres horas antes para actuar como testigo y explicar la relación con su exempleado y gerente de la empresa Desarrollos Energéticos S. A. (DESA), actualmente juzgado por la presunta participación en el asesinato de la reconocida lideresa indígena, Berta Cáceres.

La noche del 2 de marzo de 2016, en la Esperanza, Intibucá, un grupo de sicarios entró en la casa de habitación de Berta y le segó la vida, apenas diez meses después que le fue otorgado el “Nobel Verde” como se llama al prestigioso “Premio Ambiental Goldman” por su contribución a la lucha persistente en contra de la construcción de una represa hidroeléctrica que amenazaba con desplazar a cientos de indígenas de Honduras. Ese crimen ha sido condenado en el mundo y en el Congreso de EEUU está en creación “La Ley Berta Cáceres para Derechos Humanos”.

Entre varios citados a la audiencia de ayer en el Tribunal Nacional de Sentencia, se esperaba la declaración de Daniel Atala Midence, quien al momento del crimen contra Berta era el gerente financiero de DESA. Sin embargo, tomó la decisión de no asistir y se conectó a la sala vía programa “Zoom” (video-chat), así estuvo un par de horas, pero al enterarse la jueza que se encontraba en Tegucigalpa y sin impedimento para declarar de manera presencial, el Tribunal ordenó que se movilizara a la Corte para emitir su testimonio. Y así lo hizo, llegó a las 5:00 de la tarde.

Atala Midence solicitó al Tribunal de Sentencia no testificar porque expuso que él es un investigado por el asesinato de Berta Cáceres y amparado en la Constitución de la República, tenía el derecho a “no declarar contra sí mismo”.

Ante esta solicitud, el Tribunal dijo que no tenían conocimiento de alguna investigación que se hubiese instruido en su contra. No obstante, provocó sorpresa en los abogados acusadores que hasta anoche el Ministerio Público diera a conocer que Daniel está siendo investigado, ya que a su criterio esperaron a que se presentara a la Corte para anunciar que “está siendo investigado”, por lo que apoyaron y defendieron la solicitud de que no diera declaraciones ya que podía perjudicarlo.

NOTA DE INTERÉS: ABOGADO DE LOS ATALA CREE QUE DAVID CASTILLO ES INOCENTE

A pesar de las reposiciones interpuestas por las acusaciones privadas para que Atala declarase, el Tribunal despachó a Daniel sin tomar su declaración. Eso ocurrió, según Edy Tábora, abogado del Bufete Justicia para los Pueblos, “a pesar de que la acusación privada ha presentado dos solicitudes de acusación penal con la información detallada contra Daniel Atala, el Ministerio Público hondureño no le ha llamado a ser interrogado”.

“Ahora, en su calidad de testigo, ha sido citado por el Tribunal de Sentencia en el juicio oral y público instruido contra David Castillo para declarar sobre las actuaciones de este último. Fue la primera vez que la justicia hondureña llamó a un miembro de la familia Atala para hablar sobre el crimen contra Berta”, amplió.

David Castillo es ingeniero electricista, casado, hondureño, graduado de la academia militar de West Point en Estados Unidos, fue Subteniente de inteligencia militar de las Fuerzas Armadas de Honduras, también fue Coordinador de Control de Gestión en la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).

Además, según un informe del Tribunal Superior de Cuentas, Castillo laboró en las Fuerzas Armadas de Honduras, fue presidente del Consejo de Administración y representante legal de DESA, nombrado en ese cargo el 7 de noviembre de 2011, ha sido presidente de las empresas Potencia Y Energía de Mesoamerica S.A (PEMSA), una sociedad anónima registrada en Panamá. PEMSA es uno de los dos principales accionistas de DESA.

DESA “CUNA DE ORO”

La aprobación del contrato hidroeléctrico suscrito entre ENEE y DESA la hizo el Congreso Nacional presidido entonces por el ahora gobernante Juan Hernández, y se convirtió en ley en medio de las fiestas navideñas, en La Gaceta del 31 de diciembre de 2010, no obstante, el trámite oficial empezó días antes que saliera el dictador Micheletti.

El contrato de la construcción y la licencia ambiental para el proyecto de Agua Zarca (contra el que ha luchado el pueblo Lenca liderado por Berta Cáceres) fue concedido a DESA durante la dictadura de Roberto Micheletti, siendo secretario de Recursos Naturales, Valerio Gutiérrez.- Entre junio de 2010 y noviembre de 2011, los poderes Ejecutivo y Legislativo aprobaron unos 24 proyectos hidroeléctricos con inversión de más de mil millones de dólares. Agua Zarca es parte de ese plan.

Varios apoderados legales que ha tenido DESA trabajaron para el influyente bufete legal internacional Consortium, entre ellos, Carolina Castillo Argueta; esta hondureña fue presidenta de la Asociación de Productores de Energía Renovable (AHPPER), confesa por su propia presidenta Elsia Paz, en 2010, de haber pagado campañas de diputados a cambio de concesión de ríos y cuencas hidrográficas.

Tribunal hondureño admite peritos en juicio contra presunto asesino de Berta Cáceres

MANAGUA (Sputnik) — El Tribunal de Sentencia Nacional, de Honduras, admitió tres peritos en el juicio oral contra David Castillo, acusado de coautoría en el asesinato de la ambientalista Berta Cáceres, cometido por sicarios el 2 de marzo de 2016.”El tribunal ha admitido tres peritos propuestos por nuestro equipo legal que demostrarán que David Castillo, empresario y ex agente de inteligencia, formaba parte de una estructura criminal que planificó y ejecutó el crimen”, apuntó en la red social Twitter Bertha Zúñiga, coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh).

El tribunal también admitió el análisis de la posición de poder del acusado Roberto David Castillo Mejía en el entorno empresarial—institucional y su vinculación con la planificación, coordinación y ejecución del asesinato de Berta Cáceres, presentado por el investigador social Harald Waxenecker.

“El peritaje de la doctora Gladys Tzul Tzul “Análisis de la situación y condición de violencia que viven las mujeres indígenas y defensoras de Derechos Humanos” ha sido aceptado”, añadió Zúñiga, hija de la lideresa del pueblo lenca víctima mortal del crimen cometido en la ciudad de La Esperanza (oeste).

Sin embargo el juzgado rechazó en la vista oral una nueva prueba que vincula al empresario Daniel Atala con el crimen.

El elemento probatorio consiste en la presentación de copias sobre transacciones bancarias por 1.254.000 de dólares realizadas por Daniel Atala a David Castillo, días antes del asesinato.

Al momento del feminicidio Castillo fungía como presidente de la empresa Desarrollos Energéticos S.A (DESA), propiedad de la familia Atala Zablach y ejecutora del proyecto Agua Zarca, al cual Cáceres se oponía.

El Ministerio Público lo acusa de haber ordenado el crimen de la ambientalista, que un año antes había sido acreedora del Premio Internacional Goldman a los defensores de la naturaleza.

El arresto de Castillo se produjo exactamente dos años después del asesinato, el 2 de marzo de 2018, mientras intentaba abandonar Honduras por el aeropuerto de la ciudad de San Pedro Sula (norte), rumbo a estados Unidos.

Luego de ser aplazado el 6 de abril por una recusación de la defensa de Castillo que presentó tres impugnaciones, el juicio se reanudó el 26 de febrero después que la Corte de Apelaciones declarara sin lugar ese recurso dilatorio.

Por ese mismo caso el 2 de diciembre de 2019 caso fueron condenados a 50 años de prisión como autores materiales del asesinato los acusados Henry Hernández, Elvin Rápalo, Edilson Duarte y Oscar Torres

Mientras, Sergio Ramón Rodríguez, gerente de DESA; el ex jefe de Seguridad de la propia compañía Douglas Geovanny Bustillo, y el mayor del Ejército Mariano Díaz recibieron condenas de 30 años de cárcel.

https://mundo.sputniknews.com/20210428/1111663754.html

Honduras: el asesinato de Berta Cáceres sigue impune, David Castillo va a juicio

Por Jackie McVicar

En Honduras se inicia un juicio importante, faltan pocos días, Bertha Zúniga no subestima la importancia de lo que puede revelarse en el juicio contra Roberto David Castillo Mejía directivo de la empresa Desarrollos Energéticos SA (DESA), propiedad de la familia millonaria Atala Zablah y cómo eso puede apuntar a los autores intelectuales. “Es una etapa determinante para abrir estos otros procesos que son deuda del Estado, de una impunidad que gozan actores económicos de gran influencia en nuestro país que siguen sin ser juzgados.”

El martes 6 de abril, un Tribunal hondureño juzgará a David Castillo, ex oficial de inteligencia militar y ejecutivo de la empresa hidroeléctrica comúnmente conocida como DESA, Castillo será juzgado por el asesinato de Berta Cáceres ocurrido hace cinco años, pero la hija de la activista indígena Lenca advierte que los actores políticos y económicos atrás del asesinato siguen protegidos por una estructura criminal.

“Es una pieza clave entre los autores materiales y los autores intelectuales quienes continúan en impunidad”, dijo Bertha Zúniga en una conferencia de prensa virtual el 30 de marzo. En 2018, siete hombres fueron condenados por el asesinato de Berta, entre ellos un militar activo, el ex responsable de seguridad de DESA y el gerente socioambiental de la misma empresa, junto con cuatro sicarios. La acusación privada de la familia de Berta Cáceres alega que David Castillo actuó como intermediario, coordinándose con los asesinos (ya condenados), y en particular con el ex jefe de seguridad Douglas Bustillo, además con los altos cargos de la empresa para matar a Cáceres y frenar la resistencia organizada al proyecto hidroeléctrico “Agua Zarca”, en territorio del pueblo Lenca sobre el río Gualcarque.

La prueba recabada por el Ministerio Público (MP) y evacuada en el primer juicio de 2018 incluye extracciones de teléfonos celulares, información de antenas de telecomunicaciones y escuchas telefónicas. Gran parte de esta prueba se utilizará de nuevo en el juicio contra Castillo, y demuestra cómo se coordinó desde al menos noviembre de 2015 ⎼cuatro meses antes de que Berta Cáceres fuera asesinada⎼, con el convicto asesino y ex gerente de seguridad de DESA, Douglas Bustillo, para vigilar y controlar los movimientos de Berta. Bustillo a su vez se coordinó con el militar activo Mariano Díaz (también condenado en 2018), para contratar a los sicarios responsables de llevar a cabo el asesinato.

Zúniga, que ahora dirige el Consejo Cívico de Organizaciones Indígenas y Populares de Honduras (COPINH), cofundado hace 28 años por Cáceres para luchar por mejores condiciones de vida para las mujeres y comunidades indígenas y para proteger los derechos culturales y territoriales del pueblo Lenca, afirma que David Castillo generó “un patrón de persecución permanente contra COPINH y particularmente contra Berta Cáceres, una mujer de la resistencia territorial.”

Aunque Castillo era el presidente de DESA en el momento del asesinato, la acusación privada argumenta que las pruebas de las comunicaciones demuestran que jugó un papel subordinado al resto de los ejecutivos de la empresa, los miembros de la familia Atala Zablah en la planificación y ejecución del plan de asesinato. Además, la sentencia condenatoria de 2018 afirma que más que un ejecutivo de la corporación DESA conocía y consintió el plan de asesinato de Berta Cáceres, pero hasta la fecha, nadie de la familia Atala Zablah, ha sido capturado, aunque el Ministerio Público ha repetido que hay una línea de investigación abierta, porque detrás esta la empresa inversiones Las Jacarandas que financió a DESA.

Las investigaciones del Ministerio Público y de expertos independientes señalan que el asesinato de Berta Cáceres tiene su origen en las denuncias que hizo contra el Proyecto Agua Zarca, la empresa DESA, la familia Atala Zablah y los funcionarios públicos que aprobaron el proyecto. En 2019, tres años después de su asesinato, 16 funcionarios y ex funcionarios fueron acusados por el aquel entonces Misión de Apoyo Contra la Corrupción e Impunidad en Honduras(MACCIH), y la Fiscalía Especial Contra la Corrupción (UFERCO), y por delitos relacionados a la corrupción en el otorgamiento de la licencia en un caso conocido como, “Fraude Sobre el Gualcarque.” La investigación descubrió una red de corrupción dentro de los procesos de otorgamiento de licencias y trámites administrativos por parte de funcionarios públicos de la Secretaría del Medio Ambiente, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y las alcaldías locales a favor de DESA y las empresas que fueron contratadas por ellos para desarrollar el proyecto hidroeléctrico Agua Zarca. Aunque DESA y otras empresas no cumplían con los requisitos legales para recibir contratos, licencias y permisos, los funcionarios públicos emitieron dictámenes favorables, permitiendo la explotación del territorio indígena Lenca.

En el momento en que se concedieron las licencias, David Castillo era el presidente de facto de DESA, pero también seguía siendo empleado de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) en representación de las Fuerzas Armadas de Honduras, que había creado una comisión interventora de la ENEE. La investigación demuestra que David Castillo y sus socios utilizaron información privilegiada como empleados del Estado en la ENEE para conseguir las licencias necesarias para el proyecto Agua Zarca que luego desarrollaron a través de la empresa DESA. Antes de su participación en DESA, David Castillo no tenía experiencia en proyectos hidroeléctricos. Sin embargo, una vez concedidas las licencias ambientales y luego las de explotación, la empresa pudo acceder a préstamos multimillonarios de diversas instituciones financieras multinacionales.

El caso demuestra profundas irregularidades en el desarrollo de proyectos de generación de energía en los que se mezclan dos fenómenos ilegales. Uno, hay corrupción por el otorgamiento de los contratos sin que se cumplieran los requisitos para la adquisición del contrato, resultando en un fraude contra la administración pública más abuso de autoridad, y dos, hay corrupción por la compra venta de la energía sin que el objeto convenido (el total de la energía) coincida con la energía que producirá la empresa que resulta también en estos mismos actos de fraude.

En 2018, el Tribunal de Sentencia consideró que las pruebas presentadas en el juicio confirmaban que Berta Cáceres fue asesinada para neutralizar la resistencia al proyecto hidroeléctrico Agua Zarca sobre el río sagrado del Pueblo Lenca, el río Gualcarque. Durante su batalla para frenar el proyecto, Berta, con la comunidad indígena Lenca de Río Blanco organizada en COPINH, denunciaron la corrupción detrás del proyecto y las graves violaciones de derechos humanos que se estaban cometiendo con la ejecución del proyecto hidroeléctrico sin su consentimiento libre, previo e informado. Las pruebas sugieren que Castillo coordinó a la policía para movilizarse contra la resistencia, mientras que los Atala Zablah utilizaron su influencia política para criminalizar a Berta y a otros. Aparte de Berta, Tomas García de la comunidad de Río Blanco, también fue asesinado por su resistencia al proyecto Agua Zarca, a manos de un soldado afuera de las instalaciones de la empresa hidroeléctrica. Otras personas han sido víctimas de agresiones y amenazas que siguen hasta el día de hoy.

La motivación criminal de los empresarios

Para DESA, la resistencia organizada supuso múltiples contratiempos, entre ellos la pérdida de la inversión de la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial, la salida de la multinacional SinoHydro, así como los costos del rediseño del proyecto y el traslado de las instalaciones a la orilla opuesta del río Gualcarque. Las movilizaciones y las legítimas acciones de protesta en rechazo al proyecto supusieron retrasos y pérdidas multimillonarias de inversión y recursos. Sólo la inversión de los bancos internacionales, FinnFund, FMO y BCIE era de 44,4 millones de dólares que debido a las acciones de protesta contra el proyecto fueron puestos en riesgo.

Por ejemplo, las pruebas presentadas por UFERCO muestran que DESA y la Empresa Estatal de Energía ENEE negociaron un PPA sobre la base de que DESA generaría 21,7 MW a pesar de que un estudio ambiental muestra que el río podría generar un máximo de 8MW. Como resultado de la negociación, DESA cobraría por la supuesta capacidad de generación de energía, y no por lo que realmente podría producir el proyecto energético. En la práctica, cuanto mayor sea la capacidad de generación y, por tanto, mayores sean los costes de construcción y operación del proyecto hidroeléctrico, mayor será el coste de cada MW vendido al Estado debido a lo establecido en las directrices de la ENEE y en el PPA. Para DESA era más rentable desarrollar una presa de 21,7 MW pero sólo producir 8MW.

Las irregularidades en los procesos penales

Aunque el caso avanza en los tribunales especiales creados para combatir la corrupción, el COPINH ha sido excluido hasta ahora como acusación privada de participar y están a la espera de la resolución de un amparo para que la Corte Suprema decida sobre el asunto. Al mismo tiempo, la defensa también ha presentado amparos y el juicio ha sido suspendido a la espera de la notificación de la Corte Suprema sobre sus impactos.

El mismo día que COPINH sostuvo la conferencia de prensa, Juan Antonio Hernández “Tony”, el hermano del actual presidente de Honduras, fue condenado en un tribunal de Nueva York a prisión de por vida más 30 años de reclusión, en cadena perpetua, y un decomiso de US$138 millones en patrimonio por distribuir 185 toneladas de cocaína, por delitos relacionados con armas de fuego y declaraciones falsas. El juicio dejó claro que en la comisión de los delitos, el socio de Tony era su hermano Juan Orlando, que fue nombrado como presidente para un segundo mandato en medio de amplias denuncias de fraude y disturbios civiles que llevaron a la muerte de al menos 40 personas, principalmente a manos de agentes de seguridad del Estado. La DEA destaca, “Tony Hernández, junto con su hermano Juan Orlando Hernández, desempeñó un papel de liderazgo en una violenta conspiración de tráfico de drogas patrocinada por el Estado.”

Según la sentencia, se aseguró millones de dólares en sobornos a funcionarios hondureños; utilizó una seguridad fuertemente armada que incluía a miembros del ejército y la policía nacional hondureños. El juez señaló: “Durante un período de 15 años, el acusado corrompió la institución democrática de Honduras para enriquecerse.”

Justo una semana antes de la sentencia de Tony, en un caso separado pero relacionado, el ciudadano Geovany Fuentes también fue condenado por narcotráfico. Fuentes fue un violento co-conspirador de los hermanos Hernández en la producción de cocaína y su transporte a los Estados Unidos, quien pagó a jueces para asegurar la impunidad. Durante su juicio, un testigo protegido que anteriormente era contador para Fuentes, declaró que fue testigo cuando Juan Orlando Hernández, entonces candidato a la presidencia, prometió a Fuentes protección porque Oscar Chinchilla estaba con ellos.

Oscar Chinchilla, el actual Fiscal General de Honduras fue reelegido irregularmente para un segundo mandato en 2018 a pesar de que ni siquiera se presentó como candidato y fue visto por la sociedad civil como parte de la cúpula que permitió la reelección de Hernández en 2017 a pesar de que la Constitución lo prohíbe. Bajo la dirección de Chinchilla, se ha negado a presentar una acusación contra el director financiero de la corporación DESA, Daniel Atala, con quien según la acusación privada, David Castillo coordinó para asegurar pagos para cometer el crimen contra Berta Cáceres, aunque ha habido una investigación abierta en su contra por más de tres años. El caso de Berta desde el principio ha estado velado por la secretividad y la falta de divulgación de información por parte de la Fiscalía, e incluso su incumplimiento para analizar un arma encontrada en el domicilio del militar condenado, Mariano Díaz.

La impunidad consolidada por el clan de los Hernández

Entre 2004-2017, años durante los cuales Tony Hernández cometió los crímenes, los hermanos Hernández y sus colaboradores convirtieron a Honduras en un narcoestado corrupto que utilizaron todos los medios posibles para proteger sus intereses económicos. Como consecuencia, se convirtió en uno de los lugares más peligrosos del mundo en todos los ámbitos. La protección de Berta, ordenada por la CIDH, estaba en manos de Julián Pacheco, el Ministro de Seguridad que también ha sido vinculado al narcotráfico a través de los procesos judiciales en los Estados Unidos. Según los chats presentados en el juicio de 2018 y que se usará de nuevo en el juicio de David Castillo, poco después del asesinato, Julián Pacheco prometió a Pedro Atala Zablah, de la familia que controlaba DESA, que se aseguraría de que el asesinato fuera calificado como un crimen pasional.

Erika Guevara Rosas, la Directora de las Américas para Amnistía Internacional que acompañó a Bertha Zúniga en la conferencia de prensa, recordaba que días después del asesinato de Berta Cáceres cuando llegó a Honduras, estas narrativas falsas para confundir sobre el crimen ya estaban circulando. “El gobierno no la protegió y no solo no la protegió, desde su asesinato, se ha encargado de obstaculizar todo los caminos para garantizar verdad y justicia,” dijo Guevara Rosa, quien refiere al atroz femicidio de Berta Cáceres como una “tragedia anunciada.”

“Berta había denunciado reiteradamente agresiones y amenazas de muerte contra ella, amenazas y hostigamiento contra los procesos penales que COPINH llevaba a nivel comunitario, precisamente para resistir la expropiación y extracción de los recursos naturales.”

Berta Cáceres, además de ser una voz de resistencia permanente al proyecto hidroeléctrico en territorio Lenca, trabajó arduamente en la refundación de Honduras. Especialmente tras el golpe de Estado de 2009, vio cómo las estructuras de poder se alineaban para garantizar la impunidad de los más graves actos de agresión y corrupción por los poderes económicos y políticos en el país y luchó no sólo para denunciarlo, sino para crear una nueva Honduras. El hecho de que su asesinato, en pleno apogeo del cártel de la droga de los Hernández, haya quedado en la impunidad para los más altos actores no debería sorprender dado el narcoestado en el cual ocurrió el crimen.

A una semana del juicio, Bertha Zúniga no subestima la importancia de lo que puede revelarse en el juicio de David Castillo y cómo eso puede apuntar a los autores intelectuales. “Es una etapa determinante para abrir estos otros procesos que son deuda del Estado, de una impunidad que gozan actores económicos de gran influencia en nuestro país que siguen sin ser juzgados.”

https://www.prensacomunitaria.org/2021/04/honduras-el-asesinato-de-berta-caceres-sigue-impune-david-castillo-va-a-juicio/